![]() |
SECRETOS sobre MADONNA
Secretos 5 de 10
Con los recuerdos de la guerra de Corea todavía vívidos yel servicio militar pendiente, Tony Ciccone buscó cumplir con sus obligaciones militares y se alistó en la reserva de las Fuerzas Aéreas. Tras un período de servicio en Alaska, estuvo destinado un breve espacio de tiempo en Tejas. Allí, en la boda de su compañero de servicio, Dale Fortin, fue presentado a su hermana menor y el joven Tony Ciccone quedó prendado al instante de ella una belleza frágil, de oscuro cabello suelto, grandes ojos azules y complexión de porcelana. Había una cualidad etérea en ella, yeso se extendía a su inolvidable nombre: Madonna Louise. No era italiana. Su familia, que vivía en Bay City, Michigan, era de origen francocanadiense. Sin importarle que ya estuviera comprometida con otro hombre, Tony Ciccone empezó a cortejar a Madonna Fortin. Al cabo de una semana de su primer encuentro, ella rompió su compromiso. No mucho después, en I9 5 5, Madonna Louise Fortin y Tony Ciccone se casaban en la Iglesia de la Visitación de Bay City. La pareja se trasladó a un reducido bungalow de ladrillo, en el 443 de la calle Thors, en los suburbios de Pontiac, a unos cuarenta kilómetros al noroeste de Detroit. Un año más tarde, el j de mayo de I956, nació su primer hijo, Anthony, seguido el 9 de agosto de I957, por un segundo, al que pusieron de nombre Martin. En agosto de I 9 58, Madonna Ciccone estaba otra vez embarazada, de nueve meses. Ella deseaba que el médico de la familia Fortin, el doctor Abraham H. Jacoby, entonces de sesenta y dos años, la asistiera en el parto. Tras el correspondiente acuerdo, los Ciccone viaja- ron a Bay City y aguardaron la llegada del bebé en casa de la abuela materna de Madonna, Elsie Fortin. Los primeros recuerdos de Madonna de su vida en Thors Street giran en torno a su madre. La recuerdo como una persona muy comprensiva, angelical -rememoró en una ocasión -. Se ocupaba de la limpieza de toda la casa, iba recogiendo las cosas detrás de nosotros. Éramos unos niños desordenados. Es de su madre de quien Madonna heredó la aptitud musical. Le encantaba la música, y se sabía todas las letras de todas las canciones recuerda la abuela Elsie Fortin. Eso es lo que eché más en falta de ella [la madre de Madonna] cuando se fue de casa. En realidad, los chicos de los Ciccone demostraron ser un buen I te, circunstancia que no los hizo precisamente populares entre los vecinos. Los hermanos mayores, Anthony (Little Tony) y Martin (Mard), lanzaban piedras contra las ventanas, encendían fuegos en el so tano y no cesaban de pelearse. |
|---|